La azotea

«Fingí estar tranquila pero la espalda se me puso rígida y sentí un tirón en la nuca, como si se me hubiera formado un coágulo de pensamientos y de palabras. Le habría querido decir a papá que el mundo se hundía, que nosotros éramos el único mundo posible y que, de todas formas, terminaría por odiarlo. Pero me salió otra cosa, incontrolable y llena de furia:

-No hay rambla ni plaza ni iglesia ni nada. El mundo es esta casa.»

 

(Fragmento del libro «La Azotea» de Fernanda Trías (Uruguay))

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